La Policía Federal de Brasil incautó 789.800 reales en efectivo, equivalentes a más de 134.500 euros, durante la jornada de votación de las elecciones generales. Además, informó la detención de al menos 169 personas por delitos electorales hasta las 15.10. Entre las causas figuran la difusión irregular de propaganda electoral y la corrupción electoral, principalmente vinculada con la compra de votos.
Por su parte, el Ministerio de Justicia reportó 107 irregularidades detectadas hasta las 9.00, entre ellas 33 casos de compra de votos o corrupción electoral. El balance también incluye 14 episodios relacionados con propaganda electoral irregular, concentraciones ilegales de electores y amenazas contra candidatos.
El ministro de Justicia, Wellington César Lima e Silva, relativizó la dimensión de los incidentes y afirmó que la votación se desarrolla con “absoluta normalidad”. Según el funcionario, “los números son irrisorios en cuanto a hechos de importancia” y las incautaciones de dinero corresponden a casos “localizados”.
En paralelo, se registraron largas filas en algunos centros de votación. En Rocinha, la mayor favela de Río de Janeiro, los electores debieron esperar en una fila de 1,5 kilómetros para poder votar. La zona es considerada la más afín al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la ciudad, debido a que respaldó en un 78,2% al candidato del Partido de los Trabajadores.



