Groenlandia y la Antártida perdieron 11 billones de toneladas de hielo desde la década de 1970, una disminución que contribuyó a elevar más de tres centímetros el nivel global del mar. El dato surge del registro satelital más extenso reunido hasta ahora sobre la evolución de las capas de hielo de ambas regiones polares.

La pérdida no se explica únicamente por el derretimiento en la superficie. Los glaciares que drenan las grandes masas heladas también aceleraron su desplazamiento y trasladaron enormes volúmenes de hielo directamente hacia el océano. En conjunto, Groenlandia y la Antártida representan actualmente cerca de una cuarta parte del aumento mundial del nivel del mar.

Los resultados fueron publicados en la revista Scientific Data y corresponden al Ejercicio de Intercomparación del Balance de Masa de las Capas de Hielo (IMBIE, por sus siglas en inglés). La iniciativa reúne a científicos polares de institutos de distintos países y cuenta con el apoyo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA.

El IMBIE integra y compara mediciones obtenidas por diferentes misiones satelitales para elaborar una reconstrucción coherente de los cambios registrados durante varias décadas. Al combinar esas observaciones, los investigadores pueden establecer cuánto hielo se perdió, en qué zonas ocurrió la disminución y a qué velocidad se aceleró, información considerada fundamental para mejorar las proyecciones sobre la evolución del nivel del mar.