El miércoles 18 de febrero, la alcaldía de Iztapalapa, en la Ciudad de México, fue el escenario de una significativa ceremonia en la que se entregó un certificado por parte de la UNESCO, reconociendo la Pasión de Cristo como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Este evento, que conmemora una de las tradiciones religiosas más emblemáticas de la ciudad, reunió a numerosos vecinos y autoridades locales.

En la ceremonia, participaron organizadores de la representación de la Pasión de Cristo, así como miembros del gobierno de la Ciudad de México. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, estuvo presente en el evento, acompañada de Aleida Alavez Ruíz, alcaldesa de Iztapalapa. El reconocimiento, que fue oficializado el 10 de diciembre del año pasado, fue celebrado tanto por Brugada en sus redes sociales como por la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia de prensa matutina.

Este reconocimiento se otorga en un momento clave, ya que las festividades de Semana Santa se aproximan, con inicio el 29 de marzo y culminación el 5 de abril de 2026. La Pasión de Cristo en Iztapalapa no solo representa una manifestación de fe, sino que también promueve la cohesión social y la participación comunitaria, involucrando a miles de actores y voluntarios que contribuyen a la escenificación de los últimos días de Jesucristo desde 1843. Su importancia radica en su capacidad para transmitir valores y tradiciones a las nuevas generaciones, reafirmando su lugar como un símbolo de identidad cultural en México.