La OTAN aseguró este lunes que el suministro de armamento a Ucrania a través del mecanismo PURL continúa en marcha, luego de que trascendieran versiones sobre una posible suspensión impulsada por Estados Unidos. La iniciativa permite que países europeos compren armas estadounidenses destinadas a reforzar la defensa militar ucraniana.
“El apoyo a Ucrania a través de PURL sigue fluyendo”, señalaron fuentes de la Alianza Atlántica al ser consultadas sobre si Washington había comunicado su intención de paralizar el plan. Las versiones indican que la eventual medida formaría parte de una presión sobre Kiev para que detenga sus ataques contra instalaciones energéticas y petroleras de Rusia.
Las presiones atribuidas a la administración de Donald Trump se producen después de que el presidente estadounidense anunciara un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania, que, según afirmó, debía comenzar de inmediato. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, sostuvo que Rusia atacó posteriormente una central eléctrica en Járkov.
El escenario también se desarrolla tras el anuncio de Trump, realizado el viernes, sobre un acuerdo con su par ruso, Vladimir Putin. En ese contexto, la continuidad del mecanismo PURL aparece como un punto de tensión entre el respaldo militar europeo a Ucrania y los intentos de Washington por modificar la dinámica de los ataques contra objetivos energéticos rusos.



