El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, y nueve expertos independientes del organismo instaron a las autoridades de Tennessee, Estados Unidos, a desistir de un nuevo intento de ejecución contra Christa Pike. El caso volvió a poner bajo discusión las garantías judiciales y el trato destinado a las personas condenadas a muerte.

Pike, cuyo pedido de indulto fue rechazado, debía ser ejecutada luego de que un tribunal suspendiera el procedimiento de manera temporal, apenas una hora antes del horario previsto. La medida fue levantada posteriormente y las autoridades llegaron a administrarle en dos oportunidades fármacos destinados a provocar su muerte. En ambos procedimientos, la condenada sobrevivió.

La sucesión de intentos fallidos generó nuevos pedidos para que la pena sea conmutada, una solicitud a la que también se sumó Naciones Unidas. Turk advirtió que la prolongación del sufrimiento ocasionada por los procedimientos constituye un asunto especialmente grave desde la perspectiva de los derechos humanos.

“El sufrimiento prolongado, tanto físico como mental, derivado de los múltiples intentos fallidos de ejecución es abominable y cruel”, sostuvo el Alto Comisionado en un comunicado difundido en redes sociales.

El organismo también señaló que continúan sin resolverse interrogantes vinculados con el derecho de Pike a contar con un juicio justo. Para Turk, esas cuestiones pendientes representan motivos adicionales para revisar la situación de la condenada y evitar un nuevo intento de ejecución.