El portavoz adjunto de Naciones Unidas, Farhan Haq, confirmó que UNICEF está adoptando medidas contra un empleado vinculado a graves acusaciones de espionaje para Israel. El funcionario mencionó al sospechoso, Yahav Lichner, durante una respuesta ante la prensa, aunque evitó brindar detalles sobre el caso.
Lichner es de nacionalidad israelí y, según la información disponible, habría sido apartado de sus funciones. Desde enero de 2025 se desempeña como director de la oficina de UNICEF en Washington. Las sospechas, sin embargo, estarían relacionadas con el período en el que trabajó para el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), entre 2014 y 2015.
“UNICEF tiene conocimiento de graves acusaciones relativas a un empleado y está tomando las medidas adecuadas”, declaró Haq. El portavoz añadió que, si las acusaciones fueran ciertas, los hechos serían incompatibles con las obligaciones del personal establecidas por la Carta de Naciones Unidas y la normativa interna de la organización. Esas reglas remarcan el carácter internacional de las responsabilidades de los empleados y exigen independencia e imparcialidad.
“No dispongo de más detalles sobre la situación de la persona implicada que pueda compartir. Creo que UNICEF se encargará de gestionar este asunto y podrá responder a cualquier otra pregunta”, afirmó Haq. En agosto de 2026, una investigación basada en filtraciones de correos electrónicos señaló que Lichner habría proporcionado presuntamente informes confidenciales y actas de reuniones.



