El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, confirmó este martes que mantiene conversaciones con varios países interesados en colaborar con Cuba ante la crisis de combustible y los apagones registrados en las últimas jornadas. La situación fue atribuida por el gobierno cubano al bloqueo impuesto por Estados Unidos.

“Estamos hablando con varios países interesados en ayudar a Cuba para asegurarnos de que, por razones humanitarias, tenga el combustible que necesita para sus necesidades humanitarias”, declaró el portavoz adjunto de Guterres, Farhan Haq, durante una conferencia de prensa.

Consultado sobre si había una respuesta positiva, Haq reiteró la preocupación de Naciones Unidas por los “serios problemas de escasez de combustible” que atraviesa la isla. Según explicó, en meses anteriores se consiguieron avances para recibir cantidades limitadas y las gestiones continúan.

También este martes, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que los cortes en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) son una “consecuencia directa del genocida bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”. El ministro sostuvo que esa política no solo dificulta la importación de combustibles, sino que también bloquea el ingreso de piezas necesarias para el sistema eléctrico, limita la cooperación con expertos de otros países y complica el acceso a financiamiento internacional. “Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”, concluyó en sus redes sociales.