El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, advirtió este viernes que el país atraviesa el mayor riesgo de reanudación de una guerra a gran escala desde la tregua negociada por la ONU en abril de 2022. La declaración se produjo después de una serie de ataques atribuidos a los rebeldes hutíes dentro y fuera del territorio yemení.
En un comunicado, Grundberg señaló que los bombardeos de la insurgencia contra las provincias de Hadramut y Marib agravaron la situación. Este viernes, un ataque con drones dejó al menos cinco personas muertas. El diplomático también expresó su preocupación por las ofensivas contra infraestructuras civiles y por los ataques contra embarcaciones en el mar Rojo y el golfo de Adén.
Según el enviado especial, estos hechos amenazan con provocar un recrudecimiento de las tensiones regionales y poner en riesgo los avances alcanzados durante la tregua de 2022. Grundberg destacó que el acuerdo permitió mantener una relativa calma dentro de Yemen en los últimos años, pero advirtió que la escalada actual podría arrastrar al país hacia una confrontación regional más amplia, con consecuencias devastadoras para la población.
El diplomático sueco indicó que durante las últimas semanas mantuvo un intenso diálogo con distintos actores de Yemen, así como con países de la región y sus aliados internacionales, con el objetivo de explorar opciones concretas frente al deterioro de la situación.



