La Organización de los Estados Americanos (OEA) solicitó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que renueve el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en Haití y reclamó que se concrete su “despliegue completo”. Además, instó a la comunidad internacional a aportar el personal, el financiamiento, el equipamiento y el apoyo logístico necesarios para garantizar una operación plena y sostenida.

En una declaración conjunta, los Estados miembro de la OEA reafirmaron su “solidaridad con el pueblo haitiano” y su respeto por “la soberanía y la independencia y la integridad territorial de Haití”. También ratificaron su compromiso con “las soluciones lideradas por Haití” y pidieron implementar la resolución aprobada por la Asamblea General del organismo en junio.

Según la declaración, esa resolución tiene como “propósito central” organizar el respaldo a Haití, con una asistencia bajo liderazgo haitiano y coordinada con las Naciones Unidas, la Comunidad del Caribe (CARICOM) y otros socios. El secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, expresó su apoyo al documento y sostuvo que es necesario “honrar las aspiraciones del pueblo haitiano” mediante la continuidad del respaldo a la GSF y la renovación de su mandato.

Ramdin destacó que la fuerza ya se encuentra desplegada en el terreno y cumple un papel esencial para ayudar a las autoridades haitianas a recuperar el control territorial, restablecer el acceso a infraestructura crítica y mejorar la seguridad pública. También señaló que su presencia contribuye a crear las condiciones de seguridad necesarias para el funcionamiento de las instituciones haitianas.