La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado sobre la crisis que enfrenta la atención presencial en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Según la OCU, miles de ciudadanos están sufriendo retrasos significativos y la falta de citas para realizar trámites esenciales, como la solicitud de pensiones de jubilación o el acceso a prestaciones por desempleo. Esta problemática afecta en particular a personas mayores y a grupos en situación de vulnerabilidad.

En respuesta a esta situación crítica, la OCU ha solicitado la eliminación de la cita previa obligatoria, la implementación de un sistema de atención prioritaria para quienes se encuentran en condiciones desfavorables y la fijación de plazos máximos para la resolución de trámites. La organización sostiene que, aunque la cita previa fue introducida como una medida temporal durante la pandemia, se ha transformado en un obstáculo que dificulta el acceso equitativo a servicios públicos fundamentales y compromete principios esenciales como la calidad y la cercanía en la atención al ciudadano.

Un estudio realizado por la OCU sobre la disponibilidad de citas en la Seguridad Social para gestionar pensiones de jubilación revela que la situación sigue siendo alarmante. En más de la mitad de los casos analizados, no se logró obtener un turno en la misma ciudad. En capitales como Granada, Tarragona, Valencia y Zaragoza, no fue posible conseguir cita en ninguno de los intentos realizados. Aunque algunas ciudades, como Bilbao, Murcia y Málaga, mostraron cierta disponibilidad, los tiempos de espera son excesivos, con promedios que superan los 20 días, lo que la OCU considera inaceptable para un servicio público eficiente.