La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reivindicó este jueves ataques contra defensas, aeronaves y equipamiento militar de Estados Unidos en las bases de Ali al Salem y Al Adiri, en Kuwait. La ofensiva se produjo en el marco de las hostilidades entre Washington y Teherán, que se extendieron durante doce jornadas consecutivas, según el comunicado difundido por el brazo militar iraní.

La organización afirmó que destruyó un almacén de equipamiento militar, un sistema de defensa antimisiles Patriot y un hangar destinado a drones estadounidenses MQ-9 en la base aérea Ali al Salem. En el mismo mensaje, calificó la operación como una represalia contra el Ejército estadounidense y por su intervención en el estrecho de Ormuz.

Respecto de la base de Al Adiri, la Guardia Revolucionaria aseguró que sus fuerzas atacaron las instalaciones de alojamiento de militares estadounidenses y dos hangares de helicópteros. También sostuvo que abatió e hirió a varios efectivos y que provocó graves daños en helicópteros y drones.

El órgano castrense iraní agregó que alcanzó una torre de telecomunicaciones. Según su versión, ese ataque respondió a acciones estadounidenses contra torres de telecomunicaciones en Irán. El comunicado no aportó mayores precisiones sobre la magnitud de los daños ni sobre las posibles víctimas de los ataques.