La Guardia Civil comenzó a colocar una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla, una infraestructura similar a la instalada en el espigón de El Tarajal, en Ceuta. El dispositivo busca reforzar el control de la frontera marítima y permitir la aplicación de rechazos en frontera a quienes intenten ingresar a España a nado desde Marruecos tras superar los elementos de contención.

Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla explicaron que la instalación requiere varias etapas de colocación y anclaje. Por ese motivo, no se informó una estimación sobre el tiempo que demandará completar los trabajos. Además, el Instituto Armado recordó que el sector permanece restringido por razones de seguridad, tanto para el tránsito de vehículos como para el acceso a pie.

El Ministerio del Interior había previsto la instalación de barreras marítimas en Melilla y Ceuta. La medida quedó contemplada en la Instrucción 9/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, firmada el 1 de agosto, que establece el marco jurídico y operativo para colocar estos dispositivos en las aguas de ambas ciudades autónomas y fija el procedimiento para aplicar los rechazos previstos en la Ley de Extranjería. Según el documento, la decisión está vinculada con una reciente sentencia del Tribunal Supremo que concluyó que las devoluciones en caliente no pueden aplicarse de forma general a quienes ingresan irregularmente al país.