La Fiscalía de Dortmund abrió este viernes una investigación contra un hombre de 105 años sospechado de haber trabajado como guardia en el campo de prisioneros de guerra Stalag 326, ubicado en Stukenbrock-Senne, cerca de Bielefeld, en el oeste de Alemania. El objetivo es determinar si tuvo participación en múltiples asesinatos durante la Segunda Guerra Mundial.
El campo estaba situado en las afueras del bosque de Teutoburgo y albergaba principalmente a prisioneros de guerra soviéticos. Posteriormente, muchos de ellos eran distribuidos para realizar trabajos forzados. La investigación busca establecer si el hombre prestó servicio en ese lugar y cuál pudo haber sido su eventual intervención en los hechos bajo análisis.
Las actuaciones fueron iniciadas por la Oficina Central para la Investigación de Crímenes Nacionalsocialistas, con sede en Ludwigsburg, organismo que reúne y examina indicios sobre delitos cometidos durante el nazismo y prepara investigaciones contra presuntos responsables. En marzo, el caso fue remitido a la Fiscalía de Dortmund, que quedó a cargo del proceso.
La Fiscalía de Dortmund funciona además como oficina central para la gestión de crímenes masivos del nacionalsocialismo en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia. En Alemania, los delitos de asesinato y complicidad en el asesinato no prescriben, por lo que las autoridades todavía pueden investigar estos hechos y determinar eventuales responsabilidades, incluso décadas después de su comisión.



