En los últimos años, los síntomas de ansiedad se han vuelto cada vez más comunes en la población. Un reciente estudio de salud y estilo de vida reveló que más del 70% de los encuestados en España experimentó alguna manifestación de ansiedad en el último año. Sin embargo, es fundamental entender que una crisis de ansiedad, también conocida como ataque de pánico, representa una experiencia más intensa que las situaciones cotidianas de estrés, transformándose en un estado de angustia constante, según lo indicado por especialistas.
Los episodios de ansiedad suelen surgir de forma imprevista y alcanzan su punto máximo en minutos. Los síntomas varían, pero entre los más comunes se encuentran la sensación de peligro inminente, palpitaciones, sudoración, temblores y dificultad para respirar. Esta variedad de manifestaciones puede llevar a la persona a confundir una crisis de ansiedad con un infarto, lo que puede incrementar el miedo y la angustia.
Fernando Azor, psicólogo clínico y director de Azor & Asociados, enfatiza la importancia de distinguir entre una crisis de ansiedad y un infarto. En una reciente entrevista, Azor explicó que muchos pacientes buscan ayuda por temor a sufrir un infarto, ya que la sintomatología de la ansiedad puede ser tan intensa que resulta difícil de manejar. Además, mencionó que cada individuo puede experimentar diferentes síntomas, desde una sensación de desmayo hasta un aumento significativo en la frecuencia cardíaca, lo que añade complejidad a la identificación de estas condiciones.



