La Cruz Roja ha lanzado una grave advertencia sobre la situación en Ucrania, donde la continuidad del conflicto bélico genera un sufrimiento humano inaceptable para millones de personas. Esta situación se agrava con la llegada del invierno y el colapso de la infraestructura esencial, según lo expresó Pierre Krähenbühl, director general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), durante su reciente visita al país.
Krähenbühl recorrió diversas ciudades, donde pudo constatar que casi todas las familias han sufrido pérdidas, desplazamientos forzados o el angustiante desconocimiento sobre el paradero de sus seres queridos desaparecidos. Durante su recorrido, el CICR visitó centros de calefacción y se reunió con personas que padecen las consecuencias de la destrucción de la infraestructura eléctrica y de calefacción, lo que ha dejado a millones sin acceso a servicios básicos durante períodos prolongados.
Además, la magnitud de la crisis humanitaria es evidente en los informes de la ONU. Según ONU Mujeres, cerca del 65 % de la capacidad de generación de energía de Ucrania ha sido destruida, lo que ha provocado apagones que afectan particularmente a las mujeres. La situación en el sistema sanitario es igualmente alarmante, con más de 2.870 ataques a instalaciones de salud en los últimos cuatro años, lo que ha resultado en numerosas muertes y heridos. En este contexto crítico, el presidente Vladímir Putin ha reconocido dificultades en varias regiones, lo que agrava aún más la situación de la población local, que enfrenta serias limitaciones para acceder a servicios esenciales.



