La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha resuelto que el testimonio de un testigo que ha sido víctima de desaparición en un contexto delictivo puede ser incorporado a un proceso penal, incluso si el testigo no puede comparecer en persona. Esta decisión, tomada por unanimidad, se fundamenta en la necesidad de preservar la información relevante para el esclarecimiento de los hechos, en un país que enfrenta una grave crisis de personas desaparecidas.

El Tribunal determinó que la imposibilidad de un testigo para asistir a juicio debido a su desaparición se considera una causa válida para incluir su declaración previa en el juicio oral. Además, aclaró que esta “pérdida de capacidad” se debe entender como una imposibilidad física o psíquica que impida la presencia del testigo, siempre que sea comprobable y ajena a la voluntad de las partes involucradas.

La Corte también revocó un amparo que había favorecido a un acusado de homicidio, permitiendo que se valore la declaración de un testigo sobreviviente que había sido incorporada al juicio por lectura tras su desaparición. Este nuevo enfoque busca garantizar que la voz de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad no quede silenciada, en un contexto donde más de 131 mil personas siguen desaparecidas en México, lo que pone de manifiesto la profunda crisis humanitaria que atraviesa el país.