La segunda edición de la Comic-Con Málaga dejó una evaluación positiva entre los asistentes y mostró avances en la organización y el control de la afluencia respecto de la convocatoria anterior. Aun así, durante el evento persistieron algunos aspectos señalados como pendientes de mejora, entre ellos el sistema de reserva de asientos para los paneles, el precio de las firmas y las fotografías, la falta de sombra en determinadas filas y la señalización del pabellón destinado a los artistas.
Álvaro, de 34 años, asistió al encuentro junto con su esposa durante el sábado y el domingo. Entre los puntos destacados, valoró la variedad de “zonas, marcas, ‘stands’ y artistas” y consideró que la organización fue “bastante top”. También señaló que el sistema de reserva de lugares para los paneles resulta “mejorable”, porque, según su experiencia, “parece que a mucha gente sólo le ha tocado una cosa por día”.
El asistente reconoció, de todos modos, que la posibilidad de que una misma persona pueda reservar un lugar para sí misma y sus acompañantes “siempre es un puntazo”. En cuanto a las actividades vinculadas con los invitados, cuestionó con humor que “los precios de firmas y fotos” fueran “un despropósito”, aunque su esposa aguardaba para obtener una firma de Sean Astin, el actor que interpretó a Sam en la saga cinematográfica de ‘El Señor de los Anillos’.
Como propuesta para una futura edición, Álvaro planteó que se incorporen más ‘cosplayers’ profesionales para animar los pasillos. La valoración general también incluyó el desempeño de los expositores y artistas, aunque entre los reclamos mencionados se mantuvieron las dificultades vinculadas con las reservas, los costos, las condiciones de espera y la orientación dentro del pabellón de artistas.



