La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) advirtió sobre la distancia que persiste entre el reconocimiento legal de los derechos de las personas sordas y su ejercicio efectivo en la vida cotidiana, en el marco de la Semana Internacional de las Personas Sordas, que se desarrolla del 21 al 27 de septiembre.
La entidad destacó los avances alcanzados por la comunidad sorda después de décadas de organización, activismo e incidencia política. Sin embargo, sostuvo que “la brecha entre el reconocimiento legal de los derechos de las personas sordas y su cumplimiento efectivo en la vida diaria no puede normalizarse”. También cuestionó las fallas de accesibilidad y afirmó que esta “llega tarde, llega mal o no llega”.
En ese sentido, la CNSE señaló que detrás de cada barrera hay niñas y niños que buscan crecer sin privación lingüística, jóvenes que reclaman oportunidades reales y personas adultas que aspiran a vivir con autonomía, respeto y dignidad. Además, remarcó que las personas sordas no conforman un grupo homogéneo, sino que tienen “distintas trayectorias vitales, necesidades y preferencias comunicativas”.
Por ese motivo, la organización reclamó políticas públicas que contemplen esa diversidad y afirmó: “No somos un problema que gestionar. Somos una minoría lingüística y cultural. Somos diversidad que enriquece. Y queremos ocupar el lugar que nos corresponde”. Entre sus principales demandas, incluyó el cumplimiento efectivo de la Ley 27/2007 y de su Reglamento, una educación inclusiva, plurilingüe y de calidad, y atención temprana.



