La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha declarado que es necesario que Cuba realice "cambios radicales" para alcanzar una democracia "realmente libre y próspera" en medio de las estrictas limitaciones que enfrenta la isla.

Leavitt subrayó la importancia de contar con democracias exitosas en el hemisferio, destacando que, aunque no se contempla una intervención directa de Estados Unidos, es de interés del país que Cuba logre convertirse en una nación verdaderamente democrática. Durante una conferencia de prensa, la funcionaria afirmó que el régimen de La Habana está en un proceso de deterioro, lo que, a su juicio, debería motivar cambios significativos de manera urgente.

Estas declaraciones se producen en un contexto donde la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha anunciado que se están llevando a cabo diálogos para abordar la crisis de desabastecimiento de combustible en Cuba, agravada por las nuevas restricciones estadounidenses. Sheinbaum enfatizó que la colaboración depende de ambos gobiernos y reiteró el compromiso de México de continuar brindando apoyo a la isla. Además, Naciones Unidas ha alertado sobre las repercusiones del embargo petrolero en los servicios esenciales en Cuba, lo que está intensificando la crisis de derechos humanos en el país.