En un contexto donde el consumo de pescado fresco ha ido disminuyendo, las conservas se presentan como una opción ideal, tanto por su durabilidad como por su costo accesible y su valor nutricional. En España, el consumo de atún enlatado asciende a aproximadamente 100 millones de kilos al año, superando ampliamente los 13 millones de kilos de mejillones enlatados, según un reciente informe sobre hábitos alimentarios marinos.
Fran Rodríguez, conocido en redes sociales como @elpescaderodemalaga y propietario de la Pescadería Paco, ha compartido en sus plataformas su visión sobre la importancia de diversificar el consumo de pescados enlatados, sugiriendo a sus seguidores optar por la caballa. "La caballa ofrece más omega-3, menos mercurio, más vitamina D y, generalmente, es más económica que el atún", explica el pescadero, enfatizando las ventajas de este pescado menospreciado por muchos.
La caballa, un pez apreciado desde tiempos antiguos en la región atlántica, se caracteriza por su sabor y jugosidad. Puede disfrutarse fresco, ideal para asar al horno o a la parrilla, o enlatado, convirtiéndose en un excelente complemento para ensaladas, tostadas o como aperitivo. A la hora de elegir entre atún y caballa, es fundamental considerar no solo los beneficios nutricionales, sino también los posibles riesgos asociados, como los niveles de mercurio presentes en el atún, que pueden ser preocupantes para la salud.
En resumen, tanto el atún como la caballa son opciones válidas para una dieta equilibrada, pero es importante ser conscientes de las características de cada uno y fomentar un consumo más variado y saludable.



