La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla confirmó el archivo de la querella presentada por los padres de Sandra Peña contra los responsables del Centro Educativo Irlandesas Loreto. La menor se suicidó después de haber sido víctima, presuntamente, de acoso escolar.

La resolución ratifica el pronunciamiento adoptado en mayo por el Juzgado de Instrucción número 7 de Sevilla, que había dispuesto el sobreseimiento de las actuaciones. En esa decisión, el magistrado sostuvo que el colegio y sus responsables habían implementado medidas para abordar la situación de acoso, aunque no era exigible que controlaran a la menor de manera permanente para impedir que se quitara la vida.

La Audiencia Provincial coincidió con los fundamentos del juzgado y puso el foco en la falta de relación causal entre la actuación del centro educativo y la muerte de la menor. El caso se inició a partir de una querella dirigida contra el colegio, su director, la jefa de estudios y la tutora de Sandra Peña.

En el auto dictado en mayo, el juez también señaló que el hecho ocurrió fuera del ámbito escolar y que el deber de vigilancia de los educadores no se extendía al domicilio de la menor. Según el magistrado, no se había acreditado una relación de causalidad entre los supuestos actos omisivos atribuidos a la comunidad educativa y el suicidio de la niña.