La reciente controversia que rodea a Mario Irivarren ha tomado un nuevo rumbo después de que se difundieran imágenes que lo muestran en una situación comprometida durante una fiesta en Argentina. Este episodio ha suscitado una ola de reacciones, no solo por su comportamiento en el evento, sino también por las palabras de su pareja, Onelia Molina, que ahora adquieren un significado más profundo tras el escándalo.
El origen de esta controversia se remonta al 12 de marzo, cuando Onelia Molina participó en el podcast La Manada, conducido por Gerardo Pe. Durante la charla, que en un principio fue distendida y llena de bromas, surgió una declaración que hoy resulta especialmente pertinente. En medio de un intercambio ligero, el conductor bromeó acerca de cuándo podría enviar a Mario a dormir al mueble para disfrutar de más tiempo juntos. Onelia, lejos de seguir el juego, respondió con firmeza: “Si él se va ya no vuelve. Ya no tiene más oportunidades, esa fue su séptima vida”. Esta declaración, que provocó risas en el set, se interpreta ahora como una clara advertencia ante la falta de respeto en su relación.
A medida que la conversación avanzaba, Gerardo Pe bromeó sobre la posibilidad de recibir a Mario en su casa frente al mar si Onelia decidía echarlo. La modelo respondió con seguridad: “Él no te va a dar lo que yo”. Más adelante, al hablar sobre la despedida de soltero de Mario, Onelia dejó en claro que su confianza estaba depositada en él y no en terceros. Sin embargo, el escándalo que ha surgido a partir de las imágenes de la fiesta contradice esta imagen de confianza. Las fotografías han generado múltiples interrogantes sobre el futuro de la pareja y si realmente se cumplirá la advertencia de Onelia sobre no regresar si él se va.



