Kim Jong-un ha sido reelecto como secretario general del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte durante el noveno congreso de la agrupación. Esta decisión refuerza su control absoluto sobre el poder político y militar del país, marcando un nuevo capítulo que se centra en fortalecer la disuasión nuclear y redefinir la estrategia de defensa para los próximos años.

La reelección se llevó a cabo en la cuarta jornada del congreso, contando con el respaldo unánime de los delegados, según comunicó la Agencia Central de Noticias de Corea. El partido destacó que esta elección es un reflejo de la “voluntad inquebrantable” de sus miembros y elevó a Kim Jong-un como el líder que personifica la fortaleza del Estado norcoreano.

Durante el congreso, que reúne a cerca de 7.000 participantes, se discuten las directrices fundamentales del régimen, desde los planes económicos hasta las prioridades militares. Kim Jong-un, en su discurso inaugural, mencionó las “difíciles y urgentes tareas históricas” que enfrenta el país en materia económica y social, subrayando la necesidad de transformar todos los ámbitos de vida estatal y social. La atención global se dirige ahora hacia cómo el régimen se relacionará con Seúl y Washington, en un contexto de creciente tensión regional y vínculos militares entre Corea del Norte y Rusia.