El líder norcoreano, Kim Jong-un, inauguró el noveno Congreso del Partido de los Trabajadores, un evento crucial que se realiza cada cinco años y que establece las directrices para las políticas futuras del país y su defensa. Durante su discurso, Kim resaltó los logros económicos de Corea del Norte desde el último congreso en 2021, afirmando que se han logrado "éxitos notables, amplios y radicales" en sectores clave.
El dictador mencionó que diversas industrias han logrado liberarse de la obsolescencia y el estancamiento, comparando la situación actual con la de hace cinco años, cuando las condiciones eran tan adversas que la existencia del país estaba en juego. Según sus declaraciones, Corea del Norte ha superado sus dificultades más críticas y se acerca a una nueva etapa de "optimismo y confianza".
Kim también hizo hincapié en la necesidad urgente de mejorar la economía y el nivel de vida de la población, mientras que evitó referirse de manera directa a Estados Unidos o Corea del Sur. Este silencio da lugar a especulaciones sobre la futura dirección de la política exterior norcoreana, en un contexto de acercamiento con Rusia y China. El Congreso, que reúne a unos 5.000 miembros del partido, podría culminar con decisiones importantes, como en la edición anterior, que se centró en fortalecer el arsenal nuclear del país.



