En medio de un intenso debate sobre los derechos de salud reproductiva en Perú, Keiko Fujimori ha reafirmado su postura respecto al aborto terapéutico, especialmente en situaciones de violación. La controversia surgió tras sus declaraciones en las que manifestó que, en caso de abuso sexual, preferiría que sus hijas no aborten, argumentando que tanto ella como su bancada apoyan el aborto solo si la vida de la madre está en peligro. "Yo les diría a mis hijas que tengan al bebé", afirmó Fujimori.

La respuesta de su hija, Kyara Villanella, fue inmediata y contundente. En redes sociales, Villanella expresó que, a diferencia de su madre, ella optaría por el aborto en caso de violación, destacando que su opinión es independiente y que tiene el derecho a decidir. "Tengo 18 años y soy mayor de edad. No estoy de acuerdo con lo que declaró mi mamá", escribió en Instagram.

Este viernes, Keiko Fujimori abordó el desacuerdo con su hija en una entrevista, minimizando la situación y señalando que en su hogar se fomentan los debates. "Valoro que mis hijas tengan sus propias opiniones", comentó. La candidata presidencial también subrayó que, aunque sus posturas difieren, el respeto y el amor familiar prevalecen, resaltando la importancia de discutir abiertamente sobre temas complejos como este. La discusión se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la violencia sexual contra menores en el país, donde el aborto terapéutico se presenta como una opción legal para evitar daños irreversibles.