La líder del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, finalizó su gira de tres días por la región de Junín, la cual estuvo marcada por protestas y controversias. Uno de los momentos más críticos ocurrió en la comunidad asháninka de Pampa Michi, donde el escenario desde el cual iba a dirigirse al público casi colapsa, lo que obligó a postergar su discurso brevemente.
Durante su recorrido, que incluyó paradas en localidades como San Martín de Pangoa, Mazamari y Satipo, Fujimori enfrentó la resistencia de algunos habitantes, quienes la recibieron con pancartas y lanzaron globos de agua y piedras a su caravana, lo que provocó la intervención de las fuerzas policiales para restablecer el orden.
En medio de este contexto, la política expresó su compromiso de promover la seguridad y la paz en el país, subrayando la importancia de recuperar el orden público. Además, condenó el asesinato del alcalde de Coviriali, Iroshi Ureta Campos, quien fue víctima de un ataque a balazos. Fujimori enfatizó que su campaña se desarrollará con optimismo y propuestas concretas, a pesar de las adversidades que ha enfrentado en su camino.
Las últimas encuestas indican que la candidata está logrando un ligero ascenso en la intención de voto, acercándose al exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien lidera las preferencias.



