Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, destacó la necesidad urgente de adoptar medidas coordinadas ante el posible cierre del estrecho de Ormuz. Esta situación, según Kallas, surge como respuesta de Irán a los recientes ataques de Estados Unidos e Israel. La funcionaria advirtió que la interrupción de esta vía marítima crítica podría poner en peligro el suministro global de petróleo, gas y fertilizantes, lo que afectaría directamente la seguridad energética y alimentaria en todo el mundo.

Durante su intervención previa a la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de la UE, que se llevará a cabo en Bruselas con la participación de los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 Estados miembros, Kallas planteó la posibilidad de establecer una misión europea y, potencialmente, una operación bajo la supervisión de las Naciones Unidas. Su objetivo es asegurar la apertura del tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el transporte marítimo de crudo y gas a escala global. En este contexto, Kallas mencionó que conversó con António Guterres, secretario general de la ONU, para explorar un marco de cooperación similar al implementado para la exportación de cereales desde el Mar Negro durante la guerra en Ucrania.

La Alta Representante enfatizó que el cierre del estrecho podría facilitar el financiamiento de la guerra de Rusia, lo que hace aún más urgente la necesidad de una respuesta internacional robusta. "El cierre del estrecho de Ormuz beneficia a Rusia, así que es imprescindible que actuemos", afirmó. Kallas también destacó que el 85% del petróleo y gas que transita por Ormuz tiene como destino países asiáticos, aunque el impacto en el comercio internacional y el acceso a insumos agrícolas es igualmente significativo. En su conversación con Guterres, se discutió la posibilidad de adaptar la misión naval ‘Aspides’, actualmente desplegada en el mar Rojo para proteger la navegación, para que también contribuya a mantener la apertura en el estrecho de Ormuz. Cualquier modificación en este sentido requerirá el consenso de los Estados miembros y un ajuste en los objetivos de la misión.