El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha ratificado la incapacidad permanente total de una ayudante de cocina de 64 años, quien tras someterse a una operación por un meningioma dorsal, no puede retomar sus actividades laborales. La decisión judicial obliga a la Seguridad Social a otorgarle una pensión vitalicia equivalente al 75% de su base reguladora, después de un prolongado conflicto tanto administrativo como judicial.
La sentencia desestimó el recurso presentado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Tesorería General de la Seguridad Social, reafirmando una resolución anterior que ya reconocía la incapacidad de la trabajadora. El tribunal determinó que las limitaciones de la mujer, que incluyen dificultades para caminar, problemas urinarios y la necesidad de apoyos permanentes, son incompatibles con las exigencias de su labor como ayudante de cocina.
La situación de la afectada comenzó a deteriorarse en noviembre de 2022, tras una intervención quirúrgica para extirpar un meningioma dorsal que presionaba su médula espinal. Aunque recibió tratamiento de rehabilitación, su condición no mejoró significativamente, y en diciembre necesitaba un andador para movilizarse. A pesar de seguir un riguroso programa de fisioterapia y recibir atención de múltiples especialistas, sus secuelas se mantuvieron. En marzo de 2024, el Instituto Nacional de la Seguridad Social denegó su incapacidad, lo que llevó a la mujer a iniciar acciones legales que culminaron en un fallo favorable el 21 de julio de 2025, el cual fue posteriormente confirmado por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.



