El esperado juicio en Vigo, que prometía ser un hito en la lucha contra el narcotráfico, se ha visto envuelto en una serie de contratiempos que han llevado a su suspensión en tres ocasiones consecutivas. Este proceso judicial involucra a once individuos acusados de fabricar narcolanchas para el tráfico de drogas, y su inicio estaba previsto para esta semana, pero los problemas han obligado a las autoridades a aplazarlo indefinidamente.

La última reprogramación del juicio fue confirmada este jueves por fuentes del ámbito judicial. Según informes, un acusado no pudo asistir debido a problemas de salud, que le impedían participar de manera telemática por falta de conexión a internet. Esto ha llevado a que el juez optara por suspender nuevamente la vista, sumando un nuevo retraso a un proceso que ya acumulaba inconvenientes.

La Audiencia Provincial de Pontevedra, ubicada en Vigo, había iniciado el juicio el lunes pasado contra los acusados, quienes enfrentan penas que oscilan entre dos y nueve años de prisión por su supuesta conexión con la construcción y venta de embarcaciones rápidas utilizadas en el narcotráfico, desde Vigo y el norte de Portugal. La situación actual podría extender el proceso durante meses, afectando tanto a los acusados como a la justicia en general.