El nuevo presidente interino de Perú, José María Balcázar, mantuvo una reunión con el exmandatario Pedro Castillo en el penal de Barbadillo, donde Castillo se encuentra recluido. Esta visita, que tuvo lugar dos semanas antes de que Balcázar asumiera el cargo, se extendió por casi dos horas y se realizó fuera de los horarios permitidos por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

Según documentos a los que tuvo acceso la Unidad de Investigación de un medio local, Balcázar llegó al penal el 3 de febrero, registrando su visita como una actividad de “fiscalización”. Su entrada se registró poco antes de las 17:00 horas, a pesar de que el horario oficial para visitas se cerró a las 16:00. Además, se llevó a cabo en un día no autorizado, ya que las visitas a Castillo están restringidas a los sábados, salvo para sus abogados.

La relación entre Balcázar y Castillo parece ir más allá de esta reunión. Registros del Congreso indican que el 19 de diciembre de 2025, la hermana de Castillo visitó a Balcázar en su despacho, y el legislador también se reunió con un representante del partido asociado al exmandatario. Castillo, condenado a 11 años y 5 meses de prisión por intento de golpe de Estado, ha solicitado un indulto a Balcázar, argumentando que cuenta con el apoyo de los votantes y congresistas que lo respaldan.

El abogado de Castillo ha declarado que la petición de indulto es válida a pesar de no contar con una sentencia firme, citando el principio de humanidad y la promesa de Balcázar de considerar tal medida.