El presidente José María Balcázar arribó a Chiclayo el 28 de febrero con el objetivo de evaluar la situación generada por intensas precipitaciones que han impactado a más de 3.500 personas en la región de Lambayeque. Durante la última semana, estas lluvias han provocado el colapso de 69 viviendas y han dejado a numerosos residentes con serias dificultades en su vida cotidiana.

Balcázar, junto a su equipo de ministros y autoridades locales, se reunió en la sede del Gobierno Regional de Lambayeque para coordinar la respuesta ante la emergencia. En este encuentro, los alcaldes de la zona plantearon la necesidad de implementar acciones prioritarias para la construcción de defensas ribereñas y otras obras de protección, especialmente en el marco del Fenómeno del Niño, según lo informado por la Presidencia.

Las lluvias, que comenzaron a intensificarse a mediados de enero, han dejado un saldo devastador en la región. Un reciente informe del Centro de Operaciones de Emergencia Regional de Lambayeque detalla que, entre el 18 de enero y el 25 de febrero, se reportaron 453 damnificados y 437 evacuados en diversas localidades, además de 1.273 viviendas afectadas. La situación se agrava en Chiclayo, donde las calles se han inundado y los comercios han tenido que cerrar sus puertas. Ante esta crisis, la Municipalidad Provincial de Chiclayo ha emitido recomendaciones para ayudar a la población a prepararse ante posibles nuevas lluvias.