El periodista y escritor Javier Oliva publicó El laberinto de piedra (Grijalbo), un thriller histórico ambientado durante la construcción del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en la España de Felipe II. La obra convierte ese proceso en el marco de una trama de asesinatos, sabotajes, ambición y redención.

Durante un encuentro con medios de comunicación en San Lorenzo de El Escorial, Oliva explicó que le llamó especialmente la atención la rapidez con la que se levantó el conjunto. “Me llamaba la atención cómo una catedral se tardaba 100 ó 200 años en construirla y esta mole, en 21 años, colocaron la última piedra”, señaló. También destacó las nuevas técnicas utilizadas y la “austeridad absoluta” que caracterizó el proyecto.

El autor dijo que le “entusiasmó” la logística desplegada para llevar adelante las obras. Según relató, en la ladera del monte Abantos se instalaron barracones y se conformó una especie de “ciudad satélite”, integrada por unas 3.000 personas entre canteros, albañiles y comerciantes. “Funcionaban como un reloj”, afirmó Oliva, quien vinculó esa organización con la necesidad de completar el proyecto pese a la bancarrota. “Era la eficiencia absoluta, había que levantarlo como fuera y con el hándicap de la bancarrota. Te atrae el reto”, sostuvo.

Oliva recordó además que visitó el monasterio por primera vez cuando era niño, durante una excursión escolar, y que desde entonces quedó fascinado por el monumento. “Llegas a un monumento que tienes que girar la cabeza para verlo entero. Después traes de visita a gente que viene de fuera y te vas dando cuenta de su majestuosidad. Es un escenario brutal”, expresó.

La idea de escribir la novela surgió alrededor de abril de 2024, cuando el autor comenzó a documentarse sobre la construcción del monasterio y el contexto en el que se desarrolló.