El presidente de la Fundación Euromérica, Ramón Jáuregui, calificó como “una gran noticia” el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, que se aplica provisionalmente desde el 1 de mayo. Según el exministro socialista, un eventual bloqueo —promovido por Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda— habría generado “un panorama terrorífico” para la Unión Europea.
Jáuregui también cuestionó la decisión del Parlamento Europeo de solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea un dictamen sobre la compatibilidad del acuerdo con los tratados comunitarios. El dirigente definió esa iniciativa como una maniobra “filibustera” y defendió la importancia del entendimiento para completar el vínculo político y comercial de Europa con América Latina.
El presidente de la Fundación Euromérica señaló que el acuerdo se integra en la asociación estratégica UE-CELAC, establecida en 1999, marco que incluyó distintas cumbres destinadas a actualizar las relaciones con el 92 por ciento de la población latinoamericana, con excepción de Bolivia y Venezuela. “Mercosur era el gran agujero negro de ese marco de las relaciones comerciales”, sostuvo Jáuregui, quien describió la negociación como “interminable” y destacó que la Comisión Europea la resolvió “de manera drástica y muy decidida, en un acto de valor”.
A su entender, el tratado permite atender “necesidades mutuas”: el Mercosur puede aumentar sus exportaciones hacia Europa y acceder a nuevas inversiones, mientras que la Unión Europea incrementa su presencia económica en la región. Jáuregui consideró que, de este modo, se cubre un espacio que permanecía pendiente en las relaciones entre ambos bloques.



