El Gobierno japonés ha denunciado la detención de un ciudadano nipón en Teherán, la capital iraní, la cual se produjo a mediados de enero. Este miércoles, el subsecretario de gabinete, Masanao Ozaki, hizo un llamado enérgico a las autoridades iraníes para que liberen al detenido a la brevedad posible, aunque omitió detalles sobre la identidad del arrestado para salvaguardar su seguridad.
Ozaki comunicó en una conferencia de prensa que el arresto ocurrió el 20 de enero y que, desde entonces, el Ejecutivo japonés ha estado en contacto con el detenido y su familia, brindando el apoyo necesario. "Estamos comprometidos con la protección de nuestros ciudadanos y trabajaremos para asegurar su bienestar", afirmó el funcionario.
Las declaraciones de Ozaki surgen en medio de informes que sugieren que el detenido podría ser un periodista de NHK, la cadena pública de Japón. En respuesta a estas informaciones, NHK expresó que su prioridad es la seguridad de su personal y que no pueden proporcionar más detalles en este momento. Esta situación se desarrolla en un contexto de creciente tensión en Irán, donde las protestas estudiantiles continúan en varias universidades de Teherán, evidenciando el descontento social contra el régimen.



