Desde su inicio en 1930, la Copa del Mundo se ha consolidado como el evento deportivo más relevante a nivel global, incluso superando en audiencia a los Juegos Olímpicos. Este torneo ha inspirado a naciones de todos los tamaños, incluso a aquellas con menos tradición futbolística, a soñar con participar en esta competencia internacional.
Jamaica, un pequeño país caribeño, ha tenido la oportunidad de competir en la Copa del Mundo en una sola ocasión. En marzo de 2026, la selección jamaicana se preparará para el repechaje de la FIFA, donde se enfrentará a Nueva Caledonia y posiblemente a la República Democrática del Congo en su esfuerzo por regresar a la máxima cita del fútbol.
La historia de Jamaica en el fútbol mundial comenzó en 1997, cuando consiguió su primera clasificación al Mundial de Francia 1998, bajo la dirección de René Simões. El equipo logró superar diversas etapas en las eliminatorias de Concacaf, destacándose como una de las sorpresas de la región y convirtiéndose en la tercera nación anglófona del Caribe en alcanzar un Mundial. Su éxito se cimentó en una sólida actuación en el hexagonal final, donde se mantuvo invicto en su estadio, el National Stadium de Kingston, logrando así un lugar en la historia del fútbol.
El 16 de noviembre de 1997, Jamaica selló su clasificación con un empate ante México, lo que desató una ola de celebraciones en las calles de Kingston. Este hecho no solo fue un motivo de orgullo para los jamaicanos, sino que también marcó un hito significativo en el fútbol caribeño, al superar a selecciones con mayor trayectoria en la región.


