El Ejército de Israel anunció haber realizado un ataque aéreo en Teherán, dirigido a varios depósitos de combustible que, según su información, eran utilizados por las fuerzas armadas iraníes.
En un comunicado oficial, el Ejército israelí explicó que la Fuerza Aérea, apoyada por sus servicios de inteligencia, llevó a cabo la operación con el objetivo de dañar la infraestructura militar del régimen iraní. Este ataque se enmarca en una serie de acciones que Israel ha intensificado en el marco de su conflicto con Irán.
La reciente escalada de tensiones en la región tuvo un punto crítico con la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, lo que provocó la respuesta del grupo chií Hizbulá, que lanzó ataques en el norte de Israel. Las cifras de víctimas en el conflicto son alarmantes, con más de 1.332 civiles iraníes fallecidos y un saldo de diez muertos en Israel por los ataques provenientes de Irán. En el Líbano, los decesos superan los 200, mientras que en una reciente incursión israelí en el Valle de Bekaa, al menos 41 personas perdieron la vida.



