El Ejército israelí ha declarado que intensificará su ofensiva contra figuras claves del régimen iraní, destacando a Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo de Irán, como uno de sus principales objetivos. En palabras del portavoz militar, Effie Defrin, las fuerzas de Israel están decididas a rastrear y eliminar cualquier amenaza proveniente de este nuevo liderazgo.

Esta declaración se produce en el contexto de la reciente eliminación de Ali Larijani, ex jefe de seguridad nacional de Irán, en un ataque aéreo. Larijani, conocido por su cercanía al anterior líder supremo, representaba una figura fundamental dentro del aparato represivo iraní, y su muerte ha sido considerada un golpe significativo para el régimen de Teherán.

A medida que las tensiones se intensifican, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha calificado a Larijani como parte de una "banda de mafiosos" que realmente controla Irán. Asimismo, Defrin afirmó que Israel no escatimará esfuerzos en perseguir a aquellos que representen una amenaza, asegurando que "nadie está a salvo" si decide actuar en contra del país. En medio de este clima, Irán enfrenta también una creciente inestabilidad interna, con manifestaciones en diversas ciudades, mientras el régimen mantiene su presión sobre el estratégico estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético mundial.