El gabinete de seguridad de Israel, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, aprobó el ingreso en la Franja de Gaza de la Fuerza de Estabilización Internacional, una misión impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Por el momento, no se informó una fecha para el despliegue del contingente en el enclave palestino.
La confirmación fue realizada por Nickolay Mladenov, director general de la Junta de Paz para Gaza. El diplomático búlgaro agradeció en redes sociales “los pasos adoptados por Israel para facilitar el despliegue” de la fuerza internacional.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, sostuvo que el gabinete dejó atrás sus reparos iniciales como una señal de respaldo al plan promovido por Trump. “Se trata de un plan internacional. Igual no tiene éxito, pero nosotros no vamos a socavarlo”, afirmó.
La Junta de Paz para Gaza, organismo encargado de coordinar el proceso y del que depende la fuerza internacional, ya había preparado una “zona piloto” dentro de la Franja para avanzar con tareas de reconstrucción bajo la protección del contingente, según se había informado previamente.
La decisión no fue unánime. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, rechazó la aprobación y cuestionó las dificultades que enfrenta la iniciativa. El funcionario ultranacionalista planteó objeciones al proceso, que todavía no cuenta con un cronograma definido para la llegada de la fuerza al territorio palestino.



