Irán prohibirá el regreso al país de dos empleados de la Embajada de Francia que fueron retenidos durante varias horas a finales de julio, en medio de una disputa diplomática entre Teherán y París. Las autoridades iraníes los acusaron de interferir en asuntos internos mediante su respaldo a organizaciones civiles.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, confirmó la medida durante una rueda de prensa. Según explicó, ambos trabajadores dejarán Irán tras la convocatoria del embajador francés y no podrán volver a ingresar al país. “Tras convocar al embajador francés, estos dos empleados de la Embajada abandonarán el país y no tendrán derecho a regresar a Irán”, afirmó.

Los dos empleados habían sido retenidos e interrogados por agentes iraníes a finales de julio. Francia calificó el episodio como un acto de “intimidación” y lo consideró “extremadamente grave”. Su Ministerio de Exteriores describió el procedimiento como una “agresión premeditada y deliberada” y convocó al encargado de negocios iraní para presentar una queja formal. Teherán también citó al representante francés en Irán.

La República Islámica sostuvo que los empleados franceses “tienen antecedentes” y afirmó que, amparados en su condición diplomática, interfirieron en asuntos internos mediante “acciones que no se justifican en absoluto según la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961”.