Durante la noche del domingo, Jerusalén fue escenario de un ataque que dejó al menos siete heridos, tras el lanzamiento de misiles por parte de Irán. Los servicios de emergencia israelíes, Magen David Adom, confirmaron que uno de los heridos es un hombre de 46 años, quien sufrió lesiones de metralla y fue trasladado al hospital Shaare Zedek en estado moderado.

Además, se registraron dos heridos con lesiones leves y otros dos individuos fueron atendidos por crisis de ansiedad provocadas por el ataque. La policía israelí, que inicialmente había reportado seis heridos, implementó un despliegue de seguridad en la zona afectada, con agentes y expertos en explosivos para garantizar el área y prevenir nuevos incidentes.

El impacto principal se produjo en una carretera de salida de Jerusalén, donde se observó un cráter considerable y un automóvil gravemente dañado. Fragmentos de los misiles quedaron esparcidos por la vía, lo que obligó a las autoridades a interrumpir el tráfico y realizar labores de limpieza. La ofensiva no solo afectó a Jerusalén, ya que un misil también impactó en un área comercial de Tel Aviv, dejando al menos un herido leve. La situación se agrava con el balance de un ataque anterior en Beit Shemesh, que dejó nueve muertos y numerosos heridos, lo que ha llevado a un fuerte despliegue policial en la región y recomendaciones para que la población busque refugio.

En el contexto internacional, Estados Unidos anunció la destrucción del cuartel general de los Guardianes de la Revolución en Irán, mientras el presidente Donald Trump advirtió que las operaciones militares podrían extenderse durante un mes, en respuesta a las primeras bajas de soldados estadounidenses en la ofensiva contra el régimen iraní.