La delegación iraní, liderada por el ministro de Relaciones Exteriores Abás Araqchi, ha partido desde Teherán hacia Ginebra para participar en la tercera ronda de conversaciones sobre su programa nuclear. Esta información fue confirmada por medios estatales, que subrayan la importancia de este encuentro en un contexto de tensiones crecientes entre Irán y Estados Unidos.
Estados Unidos ha movilizado una significativa fuerza naval cerca de la costa iraní, en respuesta a las crecientes preocupaciones sobre un posible ataque. El presidente Donald Trump había dado un plazo de 10 a 15 días a Irán para llegar a un acuerdo satisfactorio. Las conversaciones están programadas para el jueves, con la participación de funcionarios estadounidenses de alto nivel, como Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes se reunirán con la delegación iraní.
El clima de la reunión se complica por las declaraciones beligerantes de ambos lados. Irán ha desmentido las acusaciones de Trump sobre su intención de desarrollar armas nucleares, calificándolas de “grandes mentiras”. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, criticó las afirmaciones estadounidenses, sugiriendo que se asemejan a las tácticas de propaganda del régimen nazi. Araqchi, por su parte, reafirmó el compromiso de Irán con un programa nuclear pacífico y expresó su intención de conseguir un acuerdo justo en el menor tiempo posible.



