Las autoridades iraníes denunciaron este sábado que un bombardeo de Estados Unidos contra una planta desalinizadora de la provincia de Hormozgán dejó sin acceso a agua potable a unas 20 aldeas, con una población total de aproximadamente 10.000 personas. La zona se encuentra en el extremo sur de Irán, sobre el litoral del estrecho de Ormuz.

Según informó Abdolhamid Hamzehpour, director ejecutivo de la compañía provincial de Aguas de Bandar Abbas, el ataque alcanzó la planta desalinizadora de Bunji, ubicada en el oeste del condado de Jask. La estación de bombeo utilizada para extraer agua bruta del mar y el transformador eléctrico de la instalación quedaron “completamente destruidos”.

La planta tenía una capacidad de producción de 3.150 metros cúbicos de agua por día. Como consecuencia de los daños, “el suministro de agua potable de 20 aldeas con una población de aproximadamente 10.000 personas quedó completamente interrumpido”, declaró Hamzehpour. El gobernador de Jask anunció el inicio de operaciones de emergencia para abastecer a las poblaciones afectadas y estimó que el servicio podría restablecerse por completo a más tardar la próxima semana. Estados Unidos no se pronunció sobre la denuncia.