El Ministerio de Exteriores de Irán cuestionó la política de sanciones de Estados Unidos y la describió como un “hábito” y una “adicción” que Washington utiliza para evitar recurrir a la diplomacia. Además, advirtió que esa estrategia podría cerrar las últimas posibilidades de que el Gobierno estadounidense abandone de manera menos humillante una crisis que, según Teherán, fue provocada por sus propias decisiones.

“Cada vez que Washington se muestra incapaz de recurrir a la diplomacia, se refugia en las sanciones; y cada vez que esas sanciones no dan resultado, simplemente aumenta la dosis”, afirmó en redes sociales el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei. “Esto ya no es una ‘política’, es un ‘hábito’; y lo que es aún más peligroso, es una adicción que ha desplazado al propio pensamiento”, agregó.

Baqaei también criticó al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, por haberse “jactado de ‘asfixiar’ a Irán mediante sanciones económicas”. El funcionario iraní calificó esa actitud como “puro patetismo” y como “un claro testimonio de la adicción compulsiva” del Gobierno estadounidense a este tipo de medidas.

Frente a esa política, el portavoz sostuvo que Teherán no permitirá que las sanciones condicionen su posición. “No nos dejaremos estrangular por estos estribillos manidos”, afirmó. Según Baqaei, el riesgo principal es que los dirigentes estadounidenses, aferrados a ese “mal hábito”, terminen bloqueando sus propias posibilidades de encontrar una salida menos humillante a la crisis.