El Ministerio de Exteriores de Irán convocó al embajador de Francia, Pierre Cochard, para reclamarle al Gobierno de ese país que cese lo que considera una injerencia en sus asuntos internos. La medida se produjo después de que París denunciara que dos trabajadores de su legación diplomática fueron detenidos e interrogados durante horas por los servicios de seguridad iraníes.

El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, sostuvo durante una conferencia de prensa que el embajador había sido citado en la víspera. “Le recalcamos que Francia debe cesar tales acciones e intervenciones bajo pretextos engañosos”, afirmó, al referirse a las actuaciones atribuidas a funcionarios franceses.

Baqaei aseguró que este tipo de episodios “tienen antecedentes” y sostuvo que Francia es el país que debería disculparse con Irán. Según planteó, la misión diplomática y la Embajada francesa fueron utilizadas para llevar adelante acciones que, a su entender, no están justificadas por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

El funcionario iraní también cuestionó que, bajo argumentos vinculados con la promoción de los derechos humanos o el respaldo a la sociedad civil, representantes franceses “interfieren en los asuntos internos de Irán”. “Hemos dejado clara nuestra postura”, afirmó.

La convocatoria tuvo lugar luego de que el ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, denunciara el lunes la detención y el interrogatorio durante varias horas de dos diplomáticos franceses por parte de los servicios de seguridad iraníes.