El Gobierno de Irán convocó al embajador de Francia en Teherán, Pierre Cochard, para expresar su rechazo a la respuesta de las fuerzas de seguridad frente a las manifestaciones estudiantiles de las últimas semanas. Durante el encuentro, las autoridades iraníes denunciaron una “violenta respuesta” y “violaciones generalizadas de los Derechos Humanos” durante las movilizaciones.

Teherán planteó al diplomático francés que las autoridades de su país deben cumplir con sus “obligaciones a nivel de Derechos Humanos” y garantizar el respeto de “los derechos y libertades fundamentales” en el contexto de las protestas. También manifestó su “profunda preocupación” por la “represión violenta de concentraciones pacíficas” y sostuvo que “el uso de este nivel de violencia contra manifestantes pacíficos es injustificable”.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, acusó además a Francia de aplicar un “doble rasero” al cuestionar la actuación de las fuerzas de seguridad iraníes durante las últimas protestas antigubernamentales y, al mismo tiempo, justificar la intervención policial contra las movilizaciones estudiantiles registradas en los últimos días en territorio francés. Baqaei recordó que, en enero de 2026, Francia había instado a Irán a garantizar el “derecho a manifestarse pacíficamente sin temor a represalias” y a actuar con moderación ante las manifestaciones.