La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este martes una oleada de ataques contra objetivos estadounidenses en la región, en represalia por los recientes bombardeos del Ejército de Estados Unidos contra distintos puntos del país. La mayor parte de esas operaciones se concentró en zonas próximas al estrecho de Ormuz.

En un comunicado, la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmó que sus fuerzas derribaron el “50º dron avanzado MQ-9 del Ejército estadounidense invasor”, equipado, según indicó, con un nuevo sistema de defensa aeroespacial. “Los valientes combatientes de la Guardia Revolucionaria Islámica han dado una contundente respuesta a los agresores”, sostuvo el organismo iraní al describir la primera acción de la oleada.

Teherán aseguró que la respuesta se produjo después de ataques “ciegos” y “desesperados” de las fuerzas estadounidenses contra varios puntos de la costa sur de Irán, incluidas “varias zonas civiles”. Según la Guardia Revolucionaria, esas operaciones “han fortalecido la determinación” del país “para aplastar a las fuerzas extranjeras” en el estrecho de Ormuz.

Antes de la confirmación de los ataques, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes había advertido que impondría “un alto precio al enemigo estadounidense”. La amenaza se conoció después de que se registraran explosiones en Bandar Abbas, en la isla de Qeshm, en el aeropuerto de Jiroft —provincia de Kerman— y en otros puntos de Hormozgan.

También se reportaron explosiones en Chabahar y Konarak, en la provincia de Sistán y Baluchistán. Al menos cuatro proyectiles impactaron en esa zona, de acuerdo con la información difundida por la agencia estatal iraní Mehr.