Las autoridades de Irán cuestionaron la resolución aprobada el miércoles por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que decidió llevar por primera vez en dos décadas el programa nuclear iraní ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Teherán denunció un “doble rasero” en torno al caso, en medio del conflicto desencadenado por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra el país.
El vicepresidente primero iraní, Mohamad Reza Aref, criticó la votación de la Junta de Gobernadores del organismo. El texto fue propuesto por Estados Unidos y los países del E3 —Reino Unido, Francia y Alemania—, a los que Aref cuestionó por impulsar una medida que, según sostuvo, fue planteada por “los que poseen bombas atómicas, los responsables del ataque contra Hiroshima y los que violan el acuerdo Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC)”.
El PAIC es el nombre oficial del acuerdo nuclear alcanzado en 2015, del que Washington se retiró unilateralmente en 2018. A través de sus redes sociales, Aref afirmó que la decisión del OIEA “es un símbolo del doble rasero en el mundo actual” y agregó: “Los que amenazan a nuestra infraestructura y nuestra civilización no tienen legitimidad para juzgar”. También sostuvo que Irán mantendrá sus derechos legales y su estrategia para desarrollar una energía nuclear pacífica.
El viceministro de Exteriores iraní para Asuntos Legales e Internacionales, Kazem Qaribabadi, también cuestionó la decisión de la Junta de Gobernadores. En su crítica, volvió a responsabilizar a Estados Unidos por la ofensiva contra Irán y por las consecuencias que ese conflicto tuvo sobre el programa nuclear del país.



