El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán advirtió este sábado que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que se confirme el final de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra el país y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak. Además, Teherán reclamó el levantamiento de las sanciones económicas y el pago de indemnizaciones por los daños ocasionados durante la guerra.
“Hasta que Estados Unidos no corrija su comportamiento, el estrecho de Ormuz no se abrirá”, afirmó Mohammad Baqir Zolqadr, secretario y principal portavoz del organismo de seguridad iraní. El Consejo también exigió el levantamiento inmediato del cierre perimetral impuesto por Estados Unidos en torno al estrecho.
El organismo está encabezado por el presidente Masud Pezeshkian y cuenta entre sus integrantes con el titular del Parlamento y principal negociador iraní, Mohamed Baqer Qalifab, y el jefe de la Judicatura, Golamhosein Mohseni Ejei. En su comunicado, sostuvo que las condiciones planteadas responden a las demandas del pueblo iraní, que se habría manifestado durante 160 días.
“El Consejo Supremo de Seguridad Nacional jamás cederá, ni en la guerra ni en las negociaciones”, señaló el texto. La posición coincide con un mensaje difundido en términos similares por la Guardia Revolucionaria. Su portavoz afirmó que la reapertura será posible cuando Estados Unidos acepte las condiciones de la República Islámica de Irán y abandone su enfoque intervencionista.



