La Guardia Revolucionaria de Irán ha hecho pública su responsabilidad en el ataque a un buque petrolero en el estrecho de Ormuz, argumentando que la zona se encuentra cerrada para el tráfico marítimo debido a consideraciones de seguridad. Este anuncio se produce en un contexto de tensiones regionales exacerbadas por acciones de Estados Unidos e Israel.

A través de un comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim, la Guardia Revolucionaria detalló que el petrolero, llamado 'Prima', fue impactado por un dron tras ignorar múltiples advertencias sobre la inseguridad en la región. Según la declaración, el estrecho ha estado bajo control iraní por más de una semana como respuesta a lo que consideran agresiones de potencias extranjeras.

En su mensaje, la Guardia enfatiza que el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio energético global, se mantiene cerrado a los buques comerciales vinculados a naciones en conflicto con Irán. La situación sigue siendo tensa y podría tener repercusiones significativas en el comercio internacional y la seguridad marítima.