En la madrugada del martes, la embajada de Estados Unidos en Riad, Arabia Saudita, fue blanco de un ataque aéreo mediante dos drones iraníes, lo que provocó un incendio en las instalaciones, según comunicó un representante del Ministerio de Defensa saudí.

Este evento se inscribe en una escalada de represalias por parte de Irán, en respuesta a los recientes ataques coordinados de Estados Unidos e Israel en territorio iraní. La embajada norteamericana confirmó el asalto y solicitó a la ciudadanía evitar la zona, informando que permanecería cerrada durante el día. En un comunicado, se advirtió a los ciudadanos estadounidenses que se refugiaran en el lugar debido a la amenaza.

Testigos reportaron la presencia de vehículos de emergencia alrededor de la embajada, así como humo saliendo del edificio y explosiones en el área diplomática de la capital. Una fuente militar saudí reveló que se interceptaron cuatro drones que se dirigían a la zona. Posteriormente, el ministerio de Defensa afirmó haber derribado más de seis drones en las cercanías de Riad y Al-Kharj, en un contexto de ataques similares que también afectaron a otros países del Golfo, como Emiratos Árabes Unidos y Qatar. En respuesta al ataque, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que su país se preparaba para una represalia que se anunciaría “pronto”.